SOBRE CONSENTIMIENTOS Y ENCUBRIMIENTOS


No quería yo meterme en este tema, pero me ha sido imposible.

Soy católica, estoy bautizada, he hecho la comunión, he estudiado en colegios religiosos,y todavía no entiendo como se puede tener tan poca vergüenza y ser tan hijo de perra (mis disculpas a las hembras caninas).

Parece ser, que la consigna para los defensores de lo indefendible, es que la sociedad esta en la que nos movemos tiene la culpa de que algunos curas, demasiados curas, sean pedófilos.

El argumento-consigna es que, solo el 4% de los pedófilos son sacerdotes. Esto ya lo he escuchado por varias vias distintas, pero siempre argumentado de la misma manera. Parece que es normal, que exista esta proporción. Lo dicen unos señores que han estudiado teología, filosofía y que dominan el arte de la retórica y la dialéctica. Les preguntan, contestan con un monton de filigranas verbales y se quedan tan agusto.

Pues no, no nos sirve. Abusar de un niño, es delito; encubrirlo también. Un hombre adulto, al que se le supone autoridad moral, que es el guía o educador, abusa de unos crios que ha puesto bajo su cuidado, abusando de la buena fe de unos padres que confian en el, abusando de la inocencia y del desconocimiento de los niños, abusando de la inmunidad que le otorga su status de hombre de dios, ¿Que cifra estadística ampara eso?.

Pero claro, es un hombre antinatural, piensa que la homosexualidad es una enfermedad, que el sexo es pecado, que las mujeres son seres de segunda clase y generadoras de infinidad de males, ha jurado castidad y no sabe gestionarla.

Esos hombres son delincuentes de la peor especie, son desechos morales a los que tendríamos de encerrar de por vida en algún sitio que haga parecer que Alcatraz es el Palace.

Su Santidad Benedicto, es el jefe de una trama de pedofília que consiente, calla, encubre y justifica, por lo tanto, otro delincuente.

Podemos argumentar y debatir, pero ellos solitos han condenado a cientos de niños y niñas a vivir toda su vida, en una carcel donde maldicen y se angustian por tener un impulso tan natural como es el sexual; un mecanismo del que estamos dotados para nuestro placer, para que sea algo gratificante, no vergonzoso.

A esos malditos, se les ocurre decir que la iglesia no es un invento del hombre (conste que se lo he escuchado a un sesudo teólogo, que ni se despeinó al enunciarlo) y que estadisticamente debe parecernos normal que tambien haya sacerdotes entre los pedófilos.

Con esta misma base argumental, deberiamos consentir que un porcentaje equilibrado de hombres de iglesia, mataran a alguien de vez en cuando, mas que nada para no contradecir las matemáticas del vaticano.

Puede que el ciudadano de a pie, creyente, o no, no tenga ese bagaje academico y cultural del que estos señores hacen gala. Pero les puedo asegurar que la mayoria todavia distinguimos entre sexo y asquerosidad; entre juego y delito; entre niños y adultos.

Con tantos años que se pasan en el seminario, preparandose para pastorear a este rebaño de insurrectos, deberian añadir conocimientos prácticos de la vida real, deberian tener hijos, amarlos cuidarlos y protegerlos, a ver si así, y de una puta vez les entra en la cabeza la diferencia entre un poloflash y una polla.

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2 comentarios:

angie dijo...

ola lloviendo mijillas.....me ha encantado lo ke acabo de leer...sabes miro a la cara a ese personaje y se me ponen los pelos de punta...sobre todo en esa foto veo al mismizimo demonio.(bueno o como me lo imagino
) gracias y un fuerte abrazo desde malaga ah! y tu mastin una pasada de guapo...en horabuena por la elexion.

club dijo...

Gracias angie, a mi me da realmente miedo desde la primera vez que lo vi, si es verdad que la cara es el espejo del alma......