CIEGO DE IRA
22:44 |
Hommer es un mastín español, antes estaba en la protectora, ahora está conmigo.
Es un animal sosegado, tranquilo, equilibrado, como todos los de su raza, tiene unos ojos preciosos y te mira sin preguntar ni juzgar.
Todos los días paseamos por la playa, va tranquilo, olisqueando y dejando su marca por todas las esquinas y los matojos.
No ha tenido problemas para adaptarse a la vida en casa, con una pequeña salvedad. El mastín, no es una figura decorativa, ni un animalito de compañía, es un guardián. Su misión en la vida es proteger a los suyos, y lo hace sin medida.
Por desgracia, el no sabe de los males ni las tristezas que nos revolotean por encima a diario, no sabe de las amenazas con las que nos movemos los humanos y que él, en su sencillez canina, sin dobleces ni artificios, no detecta.
Hommer te defiende, de lo que para él es una amenaza real, te defiende de los lobos. Claro que todavía no ha visto ninguno en persona, pero eso no le detiene.
Cuando paseamos, tengo que estar alerta, por si nos cruzamos con algún pastor alemán o un husky, e intentar evitarlo, cualquier perro con las orejas en punta y aspecto lobuno, lo convierte en una fiera, su misión es que no me ataquen los lobos, y se lanza hacia ellos ciego de ira.
Tengo que sujetarlo para que no ataque a esa supuesta amenaza, me hace poner en juego todos mis recursos para evitar la catástrofe, anulada la situación seguimos paseando tranquilamente.
Se le va relajando lo erizado del pelaje, y vuelve a su ritmo de respiración profunda y pausada.
Yo lo miro con cariño, el representa a todas esas personas que se han indignado cuando me han hecho daño, a todos mis protectores, a los que se han intentado interponer entre mi persona y todos esos negros lobos que intentan morderte en el cuello, en el corazón.
Hommer es la lealtad, la fidelidad, el amor, y camina a mi lado.
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SU MAJESTAD, EL REY
23:51 |
Lo del rey es una cosa rara, es la pieza más importante, pero no es la que mejor se mueve, ni la mas peligrosa.
Pobrecito el rey, se aburre, solo le acompaña algunas veces la torre, y la torre es tremendamente tediosa, intenta hacer amistad con los alfiles, pero los alfiles se refugian en el silencio del guerrero que cumple, pero no opina.
Sabe que la dama y el caballo están fuera de su alcance, no puede seguir su ágil ritmo, el se tiene que mover con la solemnidad de los ropajes propios del cargo que ostenta.
Todas las piezas juegan pendientes de rey, que no quede expuesto, que no lo alcancen, lo agobian tanto, que algunas veces, harto de tanta inmovilidad, le da una crisis, se ahoga, y acaba por desbaratar una batalla en la que no hay vencedores ni vencidos.
El rey representa la fatalidad, no puede ser capturado, no puede ser sustituido, no lo dejan participar por miedo, como el rey del bosque de la rama dorada, solo le sirve su cargo para que intenten acabar con el, y lo sabe.
Por eso, cuando esta rodeado de sus torres, protegido por sus alfiles, viendo la batalla desde lejos, en un lugar seguro, el rey aprieta su cetro, reprime un bostezo y le pide a los dioses del ajedrez que vengan pronto a acabar con él.
Pobrecito el rey, se aburre, solo le acompaña algunas veces la torre, y la torre es tremendamente tediosa, intenta hacer amistad con los alfiles, pero los alfiles se refugian en el silencio del guerrero que cumple, pero no opina.
Sabe que la dama y el caballo están fuera de su alcance, no puede seguir su ágil ritmo, el se tiene que mover con la solemnidad de los ropajes propios del cargo que ostenta.
Todas las piezas juegan pendientes de rey, que no quede expuesto, que no lo alcancen, lo agobian tanto, que algunas veces, harto de tanta inmovilidad, le da una crisis, se ahoga, y acaba por desbaratar una batalla en la que no hay vencedores ni vencidos.
El rey representa la fatalidad, no puede ser capturado, no puede ser sustituido, no lo dejan participar por miedo, como el rey del bosque de la rama dorada, solo le sirve su cargo para que intenten acabar con el, y lo sabe.
Por eso, cuando esta rodeado de sus torres, protegido por sus alfiles, viendo la batalla desde lejos, en un lugar seguro, el rey aprieta su cetro, reprime un bostezo y le pide a los dioses del ajedrez que vengan pronto a acabar con él.
SOBRE CONSENTIMIENTOS Y ENCUBRIMIENTOS
11:14 |
No quería yo meterme en este tema, pero me ha sido imposible.
Soy católica, estoy bautizada, he hecho la comunión, he estudiado en colegios religiosos,y todavía no entiendo como se puede tener tan poca vergüenza y ser tan hijo de perra (mis disculpas a las hembras caninas).
Parece ser, que la consigna para los defensores de lo indefendible, es que la sociedad esta en la que nos movemos tiene la culpa de que algunos curas, demasiados curas, sean pedófilos.
El argumento-consigna es que, solo el 4% de los pedófilos son sacerdotes. Esto ya lo he escuchado por varias vias distintas, pero siempre argumentado de la misma manera. Parece que es normal, que exista esta proporción. Lo dicen unos señores que han estudiado teología, filosofía y que dominan el arte de la retórica y la dialéctica. Les preguntan, contestan con un monton de filigranas verbales y se quedan tan agusto.
Pues no, no nos sirve. Abusar de un niño, es delito; encubrirlo también. Un hombre adulto, al que se le supone autoridad moral, que es el guía o educador, abusa de unos crios que ha puesto bajo su cuidado, abusando de la buena fe de unos padres que confian en el, abusando de la inocencia y del desconocimiento de los niños, abusando de la inmunidad que le otorga su status de hombre de dios, ¿Que cifra estadística ampara eso?.
Pero claro, es un hombre antinatural, piensa que la homosexualidad es una enfermedad, que el sexo es pecado, que las mujeres son seres de segunda clase y generadoras de infinidad de males, ha jurado castidad y no sabe gestionarla.
Esos hombres son delincuentes de la peor especie, son desechos morales a los que tendríamos de encerrar de por vida en algún sitio que haga parecer que Alcatraz es el Palace.
Su Santidad Benedicto, es el jefe de una trama de pedofília que consiente, calla, encubre y justifica, por lo tanto, otro delincuente.
Podemos argumentar y debatir, pero ellos solitos han condenado a cientos de niños y niñas a vivir toda su vida, en una carcel donde maldicen y se angustian por tener un impulso tan natural como es el sexual; un mecanismo del que estamos dotados para nuestro placer, para que sea algo gratificante, no vergonzoso.
A esos malditos, se les ocurre decir que la iglesia no es un invento del hombre (conste que se lo he escuchado a un sesudo teólogo, que ni se despeinó al enunciarlo) y que estadisticamente debe parecernos normal que tambien haya sacerdotes entre los pedófilos.
Con esta misma base argumental, deberiamos consentir que un porcentaje equilibrado de hombres de iglesia, mataran a alguien de vez en cuando, mas que nada para no contradecir las matemáticas del vaticano.
Puede que el ciudadano de a pie, creyente, o no, no tenga ese bagaje academico y cultural del que estos señores hacen gala. Pero les puedo asegurar que la mayoria todavia distinguimos entre sexo y asquerosidad; entre juego y delito; entre niños y adultos.
Con tantos años que se pasan en el seminario, preparandose para pastorear a este rebaño de insurrectos, deberian añadir conocimientos prácticos de la vida real, deberian tener hijos, amarlos cuidarlos y protegerlos, a ver si así, y de una puta vez les entra en la cabeza la diferencia entre un poloflash y una polla.
LAS BRUJAS Y EL COLESTEROL
21:31 |
¿Qué interés puede tener una bruja en hacer una casa de chocolate?, Dulce, atractiva.
La bruja se siente sola, y además, no siempre ha sido una bruja. Puede que sea sarcástica, descreída e irónica, pero no es mala gente. Simplemente tiene memoria. Y está harta de leer, sola, sin nadie a quien contarle lo que ha aprendido.
La bruja no nació así, nadie le dijo a su madre, “señora, ha tenido usted una peasso bruja”. No.
La bruja era inocente, chiquita, como lo son todas las personas sin memoria, jugaba, hacia amigas, crecía, estaba calentita, protegida, feliz. Pero el tiempo no tiene amigos, ni aliados.
Tuvo que poner el pie fuera de su paraíso, no sabía de las inapelables reglas del tiempo, tuvo suerte. No sabía del dolor ni de la desesperanza, pero se lo enseñaron.
La lastimaron, la hirieron, y huyo a los bosques. Aprendió a vivir entre los sauces y los ríos, a amar el dulce susurro de los vientos, a ser feliz comiendo bellotas, nueces y raíces. A no estar donde la herían, a no oír lo que lastimaba. Sabía que era un artificio, pero seguía haciéndolo, era mucho mejor que exponerse.
Un día, se sintió sola, echaba de menos las voces, las risas, las charlas amistosas e intrascendentales. Era una bruja muy mayor para meterse en historias de hechizos extraños y otras chorradas, solo quería tener calentitos los pies y el corazón.
Y monto una casa de chocolate, pan, bizcocho, jengibre, caramelo, mermeladas, siropes, fresas……. lo más delicioso, lo más apetecible. Señuelo gustativo preparado para atraer a gente dulce, sencilla, inmediata.
Y vinieron los niños.
Los chicos, con sus léxicos equívocos y sus historias inventadas “en mi cole hay un cocodrilo en la fuente del patio” “mi hermana hace que no encuentre mis lápices”” mi equipo es el mejor del mundo” “mi tía tiene un perro más grande que tu armario”…..
La bruja, los dejaba que se comieran los muebles de praliné y que atacaran la mesa de caramelo con glotonería. Era feliz, se reía, charlaban, hacían palomitas, cogían trozos de las columnas de garrapiñadas, veían películas sin pies ni cabeza.
Pero llegaron las madres, las perfectisisímas modernas madres, versátiles, cultísimas , actuales, impecables. No podían consentir ese exceso de glucosa y fantasía.
Sacaron rápidamente de allí a los niños, tironeándoles de las manos. Manos que normalmente no cogían, y que no volverían a tomar.
La bruja se quedo sola, los niños sin fantasía, la caries controlada, no tuvieron nunca colesterol. Ni magia.
LA DAMA
10:13 |
La dama, la reina, la señora del tablero, es inteligente, seductora e intrigante. Se sabe vigilada y protegida por todas las demás piezas, con sus movimientos elegantes y rápidos reparte amenazas o cortesías, sin descomponer el gesto.
Es ambiciosa, a pesar de su poder, sabe que cualquiera puede ocupar su lugar, pero no de una forma gratuita. El camino para llegar a convertirse en dama está lleno de trampas mortales y sembrado de enemigos.
Se mueve con libertad por todo el tablero, hace visitas a la corte vecina y siembra discordia, no es bueno menospreciar a la dama, ni es prudente arriesgarla, si el trofeo no es la cabeza del monarca oponente.
Ella es la abeja reina en un enjambre de políticos y guerreros, puede ser una amenaza simultanea para más de una pieza a la vez.
Hay quien piensa que la dama se mueve de forma voluble y caprichosa, pero cada paso está pensado y medido en todas sus consecuencias, no debe dar un paso en falso, y lo sabe. A pesar de ello no renuncia a las sonrisas y las reverencias, haciendo que el enemigo piense que la cruel batalla, no es más que un juego cortesano. Su superficialidad, es letal.
Cuando pasea por el tablero, todos los demás respiran entrecortadamente, vigilándola de cerca, porque saben que la perdida de la dama anuncia el principio del fin.
EL ALFIL
12:02 |
Seguramente es la pieza más curiosa del tablero, la que ha sufrido más cambios; ha sido elefante, obispo, incluso camello y loco. Lógico, cualquiera se volvería loco con tantos cambios de personalidad.
Algunas veces están ligados al servicio de la reina, otras al del rey, son un poco obtusos, por eso solo se deslizan por el color que les asignan, y hasta un peón puede bloquearles el paso.
El alfil es un buen soldado, obedece órdenes, y es fiel a su misión, no le gusta el protagonismo, por eso su paso es sesgado, aunque ágil. No conviene perderlo de vista, si no encuentra obstáculos, puede correr de una punta a otra anulando cualquier amenaza.
Si un alfil consigue ponerse de acuerdo con su compañero que deambula por el otro color, consiguen bastante control sobre la batalla. Eso siempre es un riesgo, porque están acostumbrados a trabajar en equipo y dos alfiles que se complementen pueden definir el final del combate.
No es tan solemne como la torre, ni tan ansioso como el caballo, es un guerrero curtido que prefiere administrar sus energías para llevar las escaramuzas hasta el final, son la guardia de corps de los reyes, y por lo tanto, leales hasta el final.
LA TDT, EL FACEBOOK Y OTROS ASUNTOS
13:22 |
(Por si mi querido Emi se pone a leer)
Debo de estar haciéndome vieja, bueno, desde luego, tampoco es que este en plena juventud, pero hay cosas que no acabo de entender.
Por ejemplo, la TDT, ¿Qué salimos ganando con la TDT?, por circunstancias mías, no suelo ver la tele por la tarde-noche, llego a casa muy tarde y voy directamente a la cama, y me pongo con el zapping. Aparte de los canales que hemos visto toda la vida, hay otros pocos más, hasta veintitantos, con una oferta un tanto extraña, a saber: Un par de ellos en los que se eterniza el debate político hasta la nausea, unos cuantos, con unos concursos rarísimos en los que unas chicas tetonas, que con gestos de malos modos, apresurando a la audiencia, nos animan a llamar para acertar un nombre de ciudad que desordenada se lee; CE AL BA TE, pero que nadie atina a ordenar, a pesar de la desabrida urgencia de la presentadora.
Y mis favoritos, los canales de tele tienda, ¿Qué sería de los insomnes sin los canales de tele tienda? Personalmente, siempre me han divertido mucho, cuchillos que cortan latas, sartenes que fríen chirlas del rio, manejadas por un cocinero histriónico, aparatos de gimnasia que herniarían a cualquier atleta olímpico…el rosario de ofertas es interminable, pero sin duda, lo que más despierta mi ternura es la crema facial de veneno de serpiente, en la línea mas genuina de los charlatanes de carromato, con sus pociones milagrosas, y a estas alturas del milenio, nos vuelven a vender, ¡veneno de serpiente!. Es sencillamente enternecedor por lo que tiene de ingenuo, y además bastante menos repulsivo que aquel invento de las babas de caracol.
Para poder disfrutar de esta maravillosa oferta, nos hemos tenido que proveer, de unos magníficos cacharritos adaptadores, para no quedarnos atrás en la increíble innovación, o, en el mejor de los casos, con una estupenda pantalla plana con el dichoso TDT incorporado. Indudablemente, una gran inversión.
¿Y el facebook? Pues no, tampoco acabo de pillarlo, hay millones de personas y entidades variadas, con su cuenta de facebook, dejando aparte lo de las entidades (que también hay cada grupo que se las trae) centrémonos en las páginas de personas.
La mayoría, nos movemos por la edad media (no la de los castillos, sino esa que va de los treintaitantos a los cincuentaytantos) y no desperdiciamos ni una oportunidad de ser superficiales y anodinos. Solo hay que darse una vuelta por los “muros”, para comprobar que, después de un buen rato de saltar de uno a otro, no has conseguido leer casi nada interesante o que por algún motivo merezca la pena.
Supongo que todas esas personas, cuando queremos comentar algo con los amigos, volvemos a los métodos más privados, como llamar por teléfono o mandar un mail, porque lo que son cartas de verdad, ya no las escribe nadie.
Los perfiles son otra historia; somos todos taaan interesantes, tan intrépidos, tan solidarios, tenemos una vida interior tan rica y una vena creativa tan sutil, es que vamos, somos la caña, todos, ¡que ricura! . Y tienen el agravante, que muchas personas, ofrecen cientos de datos de edad, domicilio, gustos, preferencias políticas, religiosas y una sarta interminable de fotos personales, incluidas las de nuestros hijos…… ¿Por qué ponéis tantos datos? Es una peligrosa manera de quedar expuestos, hay muchas campañas para que vigilemos que hacen nuestros hijos en el ordenador. Propongo una campaña para que alguien nos modere a nosotros, que nos estamos volviendo un poco imbéciles, con tanta fotito y tanta idealización fantástica sobre nosotros mismos.
Resumiendo, tengo mis teles con el susodicho cacharrito, no sea que me quede con el apagón.
Una amiga me abrió cuenta en el facebook, y por supuesto la uso, pero echo de menos sentarme al sol con unos amigos y unas coronitas, para comentar, entre otras cosas, lo mala que es la crisis de los cuarenta y la programación de la tele.
EL CABALLO
11:03 |
Antes de empezar la partida el caballo piafa nervioso en su casilla, caracolea y se encabrita, y a su jinete le cuesta mantenerlo a raya.
Ha sido adiestrado para la batalla, y en el momento que lo liberan de la rigidez de la formación de inicio, trota al centro haciendo cabriolas, con su cola en alto y las orejas erguidas.
El caballo es un enemigo formidable, salta imprevisiblemente sobre cualquiera, cambiando el color de donde apoya sus cascos, su jinete reparte mandobles haciendo molinetes. Incluso la poderosa dama, teme al caballo. Solo los pequeños peones no se dejan deslumbrar por su ligereza, e intentan parar su baile letal.
El movimiento del caballo, aparentemente arbitrario, ha fascinado a muchos de los que lo han contemplado, llegando a emplear años y años analizando su paso elegante, y convirtiéndolo en un juego matemático, solo accesible a mentes privilegiadas.
Aparentemente es una pieza vital y llena de energía, pero esa imagen es engañosa, la mayoría de las veces, el caballo es el heraldo de la destrucción.
LA TORRE
19:17 |
La torre, es inmensa, inamovible, inicia su marcha paquidérmica, siempre en línea recta.
La torre no tiene prisa, cuando encuentra una pieza enemiga, se queda al lado intimidándola para que huya, la torre impone su presencia y los pequeños peones tragan saliva, mientras los alfiles aprietan nerviosos la empuñadura de su arma.
Cuando una torre ataca, todas las demás piezas parecen frágiles y perecederas, si pudiera, en lugar de ocupar su casilla, las aplastaría dejándolas como alfombrillas bajo sus pies.
Como es lógico, la torre tiene el mismo sentido del humor y la misma agilidad de una piedra, y eso le molesta. Únicamente está pendiente de su rey, y a su más mínimo gesto, acude en su auxilio, haciendo de contención entre él y las acometidas del enemigo.
Le cansan las escaramuzas, prefiere enrocarse y vigilar la batalla desde un otero, a una distancia prudente, donde el chocar de las armas solo se perciba como un zumbido distante.
En el momento en que abandona el tablero, todas las demás piezas detienen la lucha, para contemplar como la torre abandona el campo de batalla, despacio, solemne.
LA ESTETICA EN LA BATALLA
12:56 |
Me gusta el ajedrez, la perfección matemática en los escaques, dos formaciones enfrentadas, midiéndose, estudiándose. Me gustan las piezas , infantería, caballería, torres de asedio….
El ajedrez representa la épica de las antiguas guerras (que por otra parte eran tan sucias y tan dolorosas como las actuales), habla de estrategia, de honor, de un mundo que se confunde con los viejos relatos y las historias medievales.
Por eso he empezado esta serie de comentarios, el peón, esta algunas entradas más abajo, después llegara la torre, los caballos y todos los demás por orden de protagonismo. No pretendo hacer un tratado, sería una temeridad por mi parte, y una estupidez, simplemente os cuento lo que me sugieren este puñado de belicosos personajillos. Espero que lo disfrutéis.
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